CASO DE USO | Cómo organizar un almacén

La gestión de almacén es la etapa del proceso logístico que se encuentra entre la gestión de existencias y la gestión de pedidos y distribución.

Abarca dos aspectos fundamentales: el diseño y la operación. Ninguno de los dos se puede desatender. Un buen diseño de un almacén no es suficiente si este se opera mal en el día a día. Por otro lado, un mal diseño difícilmente se podrá operar de forma eficaz y eficiente. La ubicación de cada producto, cómo se resuelve la entrada y salida de mercancía son decisiones de mucho calado que nos vienen a la mente de manera muy intuitiva, pero cuánto debe desplazarse un operario, cómo colocar las tareas y los distintos puestos dentro del almacén son claves menos evidentes que muchas veces no se tienen en cuenta.

 Por tanto, enumeremos algunas funciones que engloban estos dos aspectos fundamentales son las siguientes: 

 

Recepción y registro de los materiales en la entrada y salida del almacén.
Indica el modo de colocar la mercancía.
Mantenimiento del almacén y de los materiales que hay en él.
Control entre el departamento de inventarios y el de contabilidad.
Tipología y ubicación de operadores.
Tiempos y distancias de desplazamiento entre puestos y localizaciones.​
Procesos de tratamiento de producto (picking, etiquetado, empaquetado…)

 

 

Una vez que está claro lo que engloba la gestión de almacenes surgen varias preguntas/retos:

¿Cuándo y cuánto producto pido?

¿Cuánta gente necesito para operar mi almacén?

¿Dónde ubico los distintos puestos de las tareas necesarias?

¿Cuál es el nivel de stock que convierte al stock de seguridad en adecuado?

¿Dónde y cómo debo almacenar la mercancía?

Partamos del hecho de que no hay unas reglas estándar para organizar un almacén. En este proceso de gestión, mezclamos distintas variables que hacen difícil plantear soluciones genéricas de optimización de espacio o aplicar los clásicos patrones de gestión de almacenes FIFO, LIFO… encontramos también la variable humana, patrones de comportamiento. Ahora se buscan alternativas que nos permitan tomar decisiones en tiempo real que tengan en cuenta todos los aspectos mencionados a la vez, que alberguen respuestas a contingencias manteniendo altos estándares de eficiencia. Las soluciones que ofrecen respuestas a las preguntas clave para organizar un almacén son la analítica avanzada y los gemelos digitales

La clave es utilizar herramientas analíticas complementarias que ayudan en la organización del almacén tanto para el diseño como la operación desde dos enfoques diferentes.

¿Qué nos ofrecen la Analítica Prescriptiva y la Simulación?

El primer enfoque es el de la simulación dentro del concepto de digital twin. Básicamente consiste en crear una “maqueta digital” de nuestro almacén donde podemos explorar diferentes configuraciones antes de su construcción o remodelación: superficie dedicada a cada área, personal necesario y asignación a las diferentes áreas, selección de tipo de picking… 

Por otro lado, obtener un modelo matemático de la performance y comportamiento del personal añade mucha complejidad. Hoy en día es posible hacer un gemelo digital completo que englobe los operarios y el resto de componentes de un almacén. Lo que permite tomar decisiones de altísimo valor para la empresa.

Es decir, podemos organizar digitalmente el almacén, probar distintas opciones, simular distintos escenarios y sin incurrir en altos costes antes de llevar las mejores acciones al almacén real.

El segundo enfoque es el de la analítica prescriptiva y está más relacionado con la operación en el día a día. La analítica prescriptiva, al servicio de la operación de un almacén, propone la “siguiente mejor acción”. Y por tanto puede prescribir un conjunto de decisiones posibles dentro de unos parámetros establecidos como válidos, dándonos muchas veces una solución que no es evidente para un decisor “humano”. 

Por ejemplo, agrupación de pedidos para realizar el picking y maximizar la productividad de los picker, reposicionar artículos de acuerdo con su rotación, pero, a la vez, evitando que los pickers se entorpezcan unos a otros al tratar de acceder a ubicaciones muy próximas entre sí.

 

Las ventajas de utilizar estas dos técnicas complementarias debidamente, permite obtener niveles de eficiencia sin precedentes y cumplir con el objetivo de organizar de forma eficaz y eficiente el almacén. Además este modelo digital permite explorar configuraciones iniciales evaluando la aplicación concreta de directrices clásicas y cuantificando su resultado. 

En segundo lugar, se pueden implementar operativas basadas en algoritmos que nos darán soluciones en tiempo real para mantener esa organización en un proceso de optimización constante.

 

El Gemelo Digital y la Analítica Prescriptiva tienen un impacto directo en el negocio

La aplicación de las herramientas explicadas con anterioridad consigue aumentar la eficiencia de los almacenes gracias a una mejor organización de los mismos.

Mejora del nivel de servicio

Aumento en la satisfacción del cliente

Seguridad

Se evitan robos y productos extraviados, se previenen accidentes e incidentes

Ahorro de tiempo y esfuerzo

Los artículos están ubicados de manera más rápida y eficiente

Adaptabilidad

Los imprevistos pueden ser gestionados con agilidad incluso anticipados mediante escenarios what-if

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